Politica
Lemoine vs. Gordo Dan: la guerra tuitera en La Libertad Avanza y la fractura interna del mileísmo
La disputa interna que atraviesa a La Libertad Avanza quedó expuesta de forma pública tras un fuerte cruce en la red social X entre dos figuras centrales del espacio: Lilia Lemoine y Daniel Parisini.
El episodio, cargado de reproches y acusaciones cruzadas, dejó al descubierto una fractura más profunda dentro del oficialismo. Por un lado, el sector político alineado con Karina Milei; por el otro, el entramado de militancia digital vinculado al asesor presidencial Santiago Caputo.
Todo comenzó con un mensaje de Lemoine en defensa de Sebastián Pareja, referente bonaerense cercano a Karina Milei. La diputada sugirió que quienes cuestionan decisiones del espacio deberían dejar de apoyar al presidente. Parisini respondió con un breve “No”, pero el intercambio rápidamente escaló.
La discusión subió de tono cuando Lemoine cuestionó el respaldo previo del influencer a Victoria Villarruel y Marcela Pagano, acusándolo de haber debilitado al gobierno. Parisini retrucó reivindicando su apoyo histórico al espacio libertario y rechazando que alguien tenga autoridad para excluir militantes. Hubo también chicanas personales y comentarios irónicos en medio del enfrentamiento.
Detrás del episodio aparece una interna que lleva tiempo gestándose. El ala “karinista”, que controla la estructura partidaria, cuestiona a los sectores digitales por generar conflictos y falta de disciplina. Del otro lado, los espacios vinculados a Caputo reclaman mayor influencia y critican la protección de ciertos dirigentes. Incluso, la reciente citación judicial a tuiteros libertarios por presuntas amenazas contra Pareja sumó tensión al escenario.
La pelea tuvo una rápida repercusión en redes y medios, que la interpretaron como una señal de fractura dentro del oficialismo. En un gobierno que hizo de lo digital una herramienta clave de comunicación, el enfrentamiento entre dos de sus voces más visibles genera inquietud y deja en evidencia tensiones de liderazgo.
Sin intervenciones públicas desde la Casa Rosada ni del propio Javier Milei, la incógnita ahora es si este choque quedará como un episodio aislado o si marca el inicio de un conflicto más profundo dentro del espacio libertario. Mientras tanto, la disputa sigue activa en redes y expone una interna que ya no se limita a puertas adentro.